lunes, 18 de mayo de 2015

La bella Rafflesia #FascinationofPlantsDay

No tendremos la suerte de verla cerca de donde vivimos, pero en el Día Internacional de la Fascinación por las Plantas, no podemos dejar de hablar de una de las plantas parásitas más espectaculares y posiblemente de las más conocidas por aspirar a poseer la flor más grande del mundo. Según otros, ostenta el récord de la segunda flor más grande, detrás del grandioso Amorphophallus titanium o “Falo amórfico titánico” más conocido como flor cadáver y cuyo olor... en fin, ya os lo podéis imaginar por su nombre [*nota 1]

Amorphophallus titanium
Pero eso sí. No me negaréis que parece una flor de cuento de hadas...Otro día hablaremos de ella. Hoy, imaginad que vais andando por la selva y de repente, encontráis algo que surge del suelo con vivos colores. Te sientes hechizado por su extraña forma y cuando te acercas y la miras desde arriba, solo ves un orificio gigante del que emana un olor, mmmm un tanto peculiar. Estás ante una flor que despierta misterio, asombro, fascinación o incluso repulsión, aunque no me neguéis, queridos lectores, que tiene cierta belleza. 


Estamos hablando de la Rafflesia

Esta extraña criatura de la cual existen más de 15 especies, aunque pertenece al mundo vegetal, desafía a la ciencia con sus particularidades: carece de clorofila y por tanto, no realiza fotosíntesis. La Rafflesia ha dejado perplejos a los científicos durante casi dos siglos, y ha sido necesaria la llegada de nuevos descubrimientos y técnicas modernas para poder desentrañar sus enigmas. La biología molecular ha contribuido a trazar su patrón genético y emparentarla nada menos que con la flor de Pascua o poinsetia.  Parece que hace unos 46 millones de años, las flores de Rafflesia evolucionaron a un ritmo acelerado, aumentando su tamaño un factor de 79. Luego, su crecimiento volvió a un ritmo evolutivo más suave. Si extrapoláramos este crecimiento al hombre, llegaríamos a medir 146 m de altura, prácticamente la altura original de la Gran Pirámide de Guiza. 

La Rafflesia arnoldii pertenece a la orden Malpighiales, familia Rafflesiaceae y género Rafflesia. Es una planta holoparásita [*nota 2] de individuos del género Tetrastigma (de la familia de las vides). De hecho, son parras que trepan con zarcillos y tienen hojas palmadas, muy similares a la parra productora de uvas que conocemos. Carece de raíces y hojas y la mayoría del tiempo vive dentro de los tallos y raíces de su hospedador, oculta. Sólo se hace visible cuando emerge del su huésped dejando al descubierto su extraordinaria flor.  

¿Estáis pensando en sorprender a alguien regalándole un ramo de rafflesias? Mejor que no. Aquí tenéis 6 motivos para que cambiéis de opinión y regaléis... a ver... ¿rosas tal vez? Nunca fallan ;-)

MOTIVO 1: Su tamaño, ¿podréis con ella?

La flor puede ser masculina y femenina y consta de 5 lóbulos de color rojizo salpicada de manchitas, cuyo diámetro supera el metro y pesa más de ¡10 Kg!


Fotografía de Rafflesia arnoldii en su hábitat. ¡Fijaos en su tamaño!

Asomaos. En el centro de ésta hay un orificio con una columna y un disco. Los frutos consisten en bayas con semillas diminutas -eso de cuanto más grande es la planta o la flor, más grande son sus semillas, ya veis que no tiene por qué ser así-. Parece que sólo las raíces o tallos del hospedador que están previamente dañados, pueden ser infectados por las semillas de Rafflesia


MOTIVO 2: ¡Cómo huele!... de mal

Su olor pútrido insoportable es el encargado de atraer a los insectos polinizadores del género Lucilia y Sarcophaga que portan el polen en su espalda sin obtener aparentemente ninguna recompensa por parte de la planta. Las flores son capaces de emitir calor. Se cree que ambos mecanismos les sirven para mimetizar el olor y el calor de un animal muerto y atraer la atención de estas moscas carroñeras. 


Lucilia y Sarcophaga, dos moscas carroñeras
polinizadoras de la Rafflesia


MOTIVO 3: Organizad una expedición para conseguirla.

Habitan los bosques húmedos de Indonesia, en las islas del sudeste asiático de Sumatra y Borneo. En ambas localizaciones se ha encontrado la variedad R. arnoldii var. Arnoldii, mientras que R. arnoldii var. Atjehensis sólo ha sido localizada en el norte de Sumatra. La principal diferencia entre estas dos variedades es que el disco central, también conocido como ramenta, está parcialmente ausente en la base de la columna central de la variedad Atjehensis

Disco central de Rafflesia, también llamado ramenta 
El primer botánico en encontrar un espécimen de Rafflesia fue el explorador francés Louis Auguste Deschamps (1765-1842). Era un miembro de una expedición científica francesa al Pacífico. Durante la expedición, estuvo 3 años en Java (programadores, meted aquí el chiste), donde en 1797 cogió una muestra de la que ahora se conoce como R. patma. Durante su viaje de vuelta en 1798, su barco fue tomado por los ingleses, con los que en aquel momento Francia estaba en guerra, así que todos sus papeles y notas fueron confiscados. No aparecieron hasta 1954, cuando se descubrieron en el Museo de Historia Natural en Londres. 

El botánico inglés Joseph Arnold (1782-1818) y el gobernador Sir Thomas Stamford Bingley Raffles (1781-1826) fundador de la colonia de Singapur en 1819, recogieron un espécimen en Sumatra en 1818 de otra especie de Rafflesia que fue encontrada por un criado malayo.

Sir Thomas Stamford Bingley Raffles (1781-1826). 
Da su nombre al género de esta planta.
Arnold contrajo una fiebre grave y murió poco después del descubrimiento. Lady Raffles, que también había estado presente en el hallazgo, terminó de dibujar el boceto que Arnold había comenzado de la planta y se lo envió a Joseph Banks junto con el material preservado. Banks lo donó todo a Robert Brown (1773-1858) del Museo Británico y al artista botánico Franz Bauer (1758-1840).
William Jack (1795-1822) que fue sucesor de Arnold en Sumatra, consciente de que Deschamps (el primero que encontró la Rafflesia) a pesar de haber perdido las notas podía publicar formalmente el nombre del nuevo género descubierto en cualquier momento, se apresuró en redactar una descripción para asegurarse que el mérito iba al botánico inglés. El borrador se mantuvo listo por si tenía conocimiento de que el francés fuera a publicarlo, mientras esperaban que el Museo Británico tuviera la versión definitiva.  
Habréis notado que el nombre genérico, Rafflesia se dio en honor a Sir Raffles, (a pesar de ser su criado el verdadero descubridor). Fue propuesto por Brown aunque originariamente había querido llamarla Arnoldii, por Joseph Arnold. Finalmente, el nombre fue validado por S.F. Gray en su informe de Junio de la reunión de la Linnean Society of London en 1820 y publicado en Annals of Phylosophy en Septiembre de ese mismo año. Aunque la especie Rafflesia arnoldii fue oficialmente descrita por primera vez en 1821 por Brown, Arnold fue homenajeado después de todo.


MOTIVO 4: Reproducirla, cosa nada fácil.

Los individuos producen como hemos dicho flores masculinas o femeninas que se encuentran en el mismo territorio. El problema es que cuanta más rara sea la especie, es menos probable que flores masculinas y femeninas se encuentren cerca. Y aunque se encontraran cerca, la mortalidad de la Rafflesia es alta (80-90%). Además, las flores tienen una vida muy corta, de 5 a 7 días, después de los cuales entran en un período no fértil. Como suele pasar con otras plantas con floraciones de gran tamaño, solo se dan cada varios años. La supervivencia de esta planta también depende de ardillas y musarañas, que comen los frutos y posteriormente van difundiendo las semillas. 

Hay un gran número de informes que muestran que la Rafflesia puede crecer bajo condiciones de cultivo. Sin embargo, se asume que este éxito se debe al trasplante de la planta hospedadora (infectada), más que a la infección inducida de un huésped sano en cultivo. 


MOTIVO 5: ¡Está en peligro de extinción!

La belleza de esta especie despierta la curiosidad de los turistas, que también ponen en peligro su supervivencia. Hay un flujo turístico continuo de gente y lamentablemente, todos no respetan el entorno por igual, con lo cual se van reduciendo los ya escasos sitios donde estas inigualables Rafflesias pueden vivir. Por todo ello, esta especie actualmente se encuentra en peligro de extinción, ya que las selvas donde vive también están amenazadas por la mano del hombre y la contaminación. 

Afortunadamente, ya disponemos de avances para el cultivo de estas extrañas plantas. El éxito de algunos investigadores en el cultivo de la Rafflesia podría ayudar a salvar esta especie amenazada. Es una buena noticia, no sólo para la ciencia sino para los campesinos cuyo medio de vida depende del cuidado de esas plantas. 
El gobierno malayo ha creado varias reservas que contienen zonas de Rafflesias. Algunas de ellas son el Parque Kinabalu en Sabah y el Parque de Sierra Crocker en Gunung Gading. En Londres, en el barrio de Kew (famoso por ser la sede de los Reales Jardines Botánicos de Kew), se puede admirar la Rafflesia en el Museo No. 1 aunque nunca ha crecido allí. Se trata de una figura de cera hecha a partir de un modelo de la Horticultural Society en 1855 y costó 20 £. En el Herbario de Kew hay un espécimen conservado en alcohol de Rafflesia arnoldii a disposición de los científicos interesados en acceder a ella para sus investigaciones (previa cita, claro).


MOTIVO 6: Alerta magufo

Viene del sudeste asiático. Pensad un poco. ¿Para qué podríamos usar la Rafflesia? EXACTO. Para la medicina tradicional. Además, con lo rara que es, seguro que tiene propiedades mágicas enviadas por los Dioses. Eso lo supondrían los nativos, porque el Pubmed, no dice nada.

En algún lugar de Asia...


Sus brotes se usan para facilitar el parto y la recuperación durante y después del nacimiento del bebé. Por supuesto, también se usan como afrodisíaco. ¿Irá el deseo sexual en proporción al tamaño de la flor? Pues parece que sí, porque estos usos se asocian con la forma, el color y el tamaño de los brotes además de otras supersticiones que la rodean.

Sellos de distintas zonas asiáticas mostrando la flor nacional de Malasia.
Alguno de ellos se puede adquirir por internet por 0.64 €
La flor de Rafflesia arnoldii ha sido declarada la flor nacional de Malasia y por tanto, es un icono de los bosques tropicales del sudeste asiático. La podréis encontrar en folletos para turistas como reclamo de la biodiversidad de los bosques de la región y en postales y sellos de Indonesia y países vecinos que aprovechan el tirón ya de paso.

Una curiosidad para los amantes de los videojuegos y el anime…. ¿Sabíais que hay un Pokémon con la forma de la Rafflesia? Se llama Vileplume. 


Es muy curioso cómo se describe:

“Posee los pétalos de flor más grande del mundo, tan pesados que le cuesta mantener la cabeza erguida, así como moverse a gran velocidad. Esto, añadido a sus brazos le impide desenvolverse en el combate cuerpo a cuerpo. Sin embargo, sus pétalos rojos arrojan nubes de terrible polen tóxico que puede expandirse a kilómetros y causar mortales ataques alérgicos. Cuando su polen no afecta al enemigo o se ve imposibilitado de usarlo, utiliza el cáliz de su cabeza como mortero para disparar fuertes bombas de lodo. Este Pokémon puede liberar un puro y fragante aroma capaz de aliviar cualquier padecimiento […] Vileplume es la principal y más poderosa razón por la que nunca, jamás, debemos aproximarnos a una atractiva flor en la jungla, sin importar lo hermosa que ésta pueda ser…” 

Pokémon Vileplume, en honor a Rafflesia arnoldii


Estas extrañas flores, que parecen escapadas de un mundo sin tiempo, viven en medio de un misterio que seduce a los seres humanos como todo aquello que nos aguarda entre las sombras sin dejar que sepamos exactamente de qué o de quién se trata. 
Así que, queridos lectores, ¿No es mejor regalar un ramo de rosas? ;-)



* Nota 1: De parte del gran @copepodo me llega la confirmación de que la Rafflesia SÍ es la flor más grande conocida. Me comenta que "las flores de A. titanum en realidad son como una uva de grandes. Llama la atención el espádice, pero cada uno contiene docenas de flores." El espádice es una inflorescencia, lo que veis con forma de espiga. Gracias por la corrección Cope :-)

* Nota 2Plantas holoparásitas. En este grupo encontramos las manifestaciones más extremas. Carecen completamente de clorofila (no serán verdes), por tanto, sin capacidad de realizar fotosíntesis. Obtienen los nutrientes y el agua del floema y xilema de la planta hospedadora. La mayoría son parásitas de raíces, sin embargo algunas especies son parásitas de tallos y han perdido la rubisco, los tilacoides, clorofilas y fijación de CO2. Algunas especies de la familia Rafflesiales también son parásitas de tallos, como Apodanthes, Pilostyles, Rafflesia, pero posiblemente empezaran siendo en su origen parásitas de raíz para pasar luego a ser del tallo. 


Más info:

Royal Botanic Gardens www.kew.org 

Nickrent, Daniel L. (2002) Parasitic Plants. Chapter 2, pp 7-27 In: J.A. López Sáez, P. Catalán and Sáez (eds.). Parasitic Plants of the Iberian Peninsula and Balearic Islands. 

Nickrent, Daniel L. and Musselman L.J (2004) Introduction to Parasitic Flowering Plants. The Plant Health Instructor.

Scott, P (2008). Physiology and behaviour of plants: parasitic plants. John Wiley & sons pp 103-112



martes, 12 de mayo de 2015

Divulgar sin miedo

En Ciencia, prácticamente todo es discutible, nadie tiene la verdad absoluta y cada día surgen respuestas a preguntas de las que se presuponía se sabía todo. Seguimos la máxima de este blog "La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia, duda". Así son las cosas y gracias a esto, continuamente estamos aprendiendo. Siempre es enriquecedor el debate educado y con argumentos apoyados en datos y en el rigor... cuando se permite. 

Cuando se intenta callar la voz de un experto porque dice lo que no te gusta o no te conviene usando la violencia como arma, entonces hablamos de otra cosa. No llamamos activistas ambientalistas a los que usan el terrorismo para imponer su voluntad y coartar la libertad de expresión. ¿Qué temen? 



JM Mulet se encuentra estos días presentando "Comer sin miedo" por Argentina y Paraguay. Está siendo una grata experiencia, salpicada por algún incidente desagradable como haber sido escrachado en la Feria del Libro de Buenos Aires por un número muy reducido de activistas que sólo buscaban protagonismo y fastidiar un acto público. Lo grave, sucedió el pasado 8 de Mayo, cuando Mulet, tuvo que cancelar una charla que ofrecía en la Universidad Nacional de Córdoba por recibir amenazas de muerte por parte de un grupo de activistas ambientalistas convocado a través de facebook. A la hora programada y tras la aparición en la sala de un grupo de 30 activistas, se decide no acudir y leer la carta escrita por el propio autor.explicando los motivos. 

En El retorno de los charlatanes, Mauricio-José Schwarz fue el primero en hacerse eco de la noticia y posteriormente, el propio JM Mulet en su blog ha relatado de primera mano todo lo sucedido. Os aconsejo que lo leáis.  

Aquí tenéis una pequeña muestra de lo ocurrido. Al no comparecer Mulet, no sufrió los ataques violentos. No se puede decir lo mismo de uno de los organizadores y acompañantes, el mismo que leyó la carta, que SÍ recibió patadas y empujones a pesar de no llevarse a cabo la presentación del libro, como buscaban. Es lamentable e indignante.





Desde ese día, las redes sociales han sido testigos de incontables muestras de apoyo tanto de amigos, compañeros, instituciones y medios de comunicación. No entendería que fuera de otra forma.

La Ciencia de Amara, como blog defensor del pensamiento racional y la difusión de la ciencia, condena a quienes pretenden usar la violencia para oponerse al conocimiento y se suma a las muestras de apoyo y solidaridad con JM Mulet. Gracias JM... por todo.
Por una DIVULGACIÓN SIN MIEDO





miércoles, 15 de abril de 2015

Olores genéticamente modificados

- ¿A qué huelen las nubes?
- Pues no lo sé. (¿A nada?)
- ¿Y las rosas?
-  Pues a rosas (¿no?) 
[...] 




La tecnología de la transgénesis se puede aplicar a microorganismos, animales y plantas, incluidas aquellas de interés alimentario, normalmente con el fin de obtener cualidades nuevas o mejoradas. En el caso de los microorganismos, el objetivo suele ser la producción de una molécula de forma rápida, segura y con bajo costo. Quizá los más aceptados son los microorganismos modificados genéticamente, sin los cuales, ciertamente, la vida sería un poquito más complicada, especialmente para determinados enfermos. No olvidemos que, por poner un ejemplo, la insulina obtenida a partir de microorganismos modificados fue la primera proteína recombinante aprobada como fármaco en 1982. Más barata de producir, potente y segura que las generaciones anteriores obtenidas de páncreas de vacas o cerdos y gracias a la cual, hoy en día supone un tratamiento asequible para cualquiera que la necesite. 

Desde esos años '80, la biotecnología no ha hecho más que avanzar a pasos agigantados y las aplicaciones son cada vez más numerosas e interesantes. Muchas de ellas, incluso necesarias (cultivos de interés agronómico resistentes a condiciones ambientales adversas como la sequía, a plagas, vacunas obtenidas de plantas, fármacos, y un largo etcétera). 

En los alimentos, la biotecnología, como sabéis no es algo nuevo. Ya llevamos miles de años haciéndola, aunque claro, ellos no la llamaban así. Igual no sabían ni la repercusión que tendría en la humanidad. Pero ya se obtenían alimentos usando microorganismos y los procesos metabólicos llevados a cabo por estos. Desde el vino hace 8000 años (se ha encontrado en Armenia una bodega datada en el año 6000 a.C) hasta la industrialización del primer yogur en el año 1919*


Timeline de algunos de los alimentos obtenidos por biotecnología. Fuente\\ Ginkgo Bioworks. 


* A pesar de que algunas fuentes refieren el año 1919 como el primero en el que el fundador de la casa Danone, Isaac Karasso comercializó el yogur, lo cierto es que en La Vanguardia de 1911 no solo aparecía publicidad sobre el producto, sino dónde adquirirlo. ¿Qué habrá sido de ese comercio?


Anuncio aparecido en "La Vanguardia" de Barcelona en 1911.
Fuente http://www.historiacocina.com
Alimento vigoroso desinfectante intestinal.... !


Entre los microorganismos, las levaduras han estado constantemente sujetas tanto a modificación genética como a selección artificial, con el fin de obtener cepas más eficientes en la elaboración del vino y el pan. Saccharomyces cerevisiae es la especie microbiana más importante en la transformación del mosto de uva en vino. Hablamos de la misma especie responsable de la producción del pan, la cerveza, los destilados alcohólicos y, fuera del ámbito occidental, de múltiples procesos fermentativos de productos naturales.
Características deseables y no deseables en la selección de levaduras
para producción de vinos de calidad. Fuente \\ Acenología
Mejoradas como iniciadores de la fermentación del vino, capaces de producir fermentaciones con baja concentración de azúcar residual, buena tolerancia al etanol, temperatura, capacidad de fermentar a altas presiones, etc. Si en algo ha avanzado la enología es sin duda en la posibilidad de controlar los microorganismos responsables de la fermentación. De hecho (cómo ha pasado el tiempo!) hace ya 3 años que os comenté hablando del vino ecológico, que Bodegas Terras Gauda se convirtió en la primera bodega gallega que ofrece un albariño con levadura patentada, tras cuatro años de colaboración con el CSIC. Los investigadores consiguieron modificarla genéticamente introduciendo el gen LIS de la planta Clarkia breweri en la levadura vínica S. cerevisiae. Este gen codifica la enzima linalol linasa, que a su vez es responsable de la síntesis del linalol. De este modo se consigue que en el transcurso del proceso de fermentación, la levadura sea capaz de producir novo linalol. Este componente está asociado al aroma afrutado y floral que pueda presentar un vino. [Tabla ampliable de compuestos químicos y olores relacionados]. El resto de las pruebas realizadas han mostrado que la modificación genética no ha provocado ningún cambio en la capacidad fermentativa del vino, es decir, las levaduras han mantenido el mismo ritmo de crecimiento, producción de etanol o consumo de azúcar que las levaduras convencionales.

Del conocimiento surgen aplicaciones. Y el uso de levaduras para mejorar un aroma también puede ser enfocado para crearlo...

Ginkgo Bioworks fue fundada en 2008 y tiene su sede en Boston. Está especializada en el desarrollo de microorganismos para producir ingredientes cultivables como aromas, fragancias, cosméticos y edulcorantes. O dicho de otro modo, produce ingredientes de origen microbiano. Los investigadores trabajan directamente con los perfumistas para crear nuevas fragancias. 

El aceite de rosa es un componente clásico del perfume. Tradicionalmente, las rosas se cultivan en grandes campos en Bulgaria o Turquía, luego son recogidas a mano y destiladas para extraer el aceite aromático. La ventaja principal que otorga este sistema de cultivo microbiológico, es el ahorro que supone respecto al procedimiento tradicional. Tanto la calidad como el precio de las rosas pueden fluctuar mucho de un año a otro, influenciado por factores como los desastres naturales, la escasez de mano de obra, enfermedades que afecten al cultivo o, simplemente, una estación de crecimiento pobre. Las materias primas pueden oscilar entre 10-100 $ por kilo. 


Valle de las rosas. Bulgaria. Fuente

Y ¿qué es lo que hacen? Han utilizado una levadura y la han modificado genéticamente para obtener el aroma de las rosas. Entre el principio y el fin, el proceso se ha basado en identificar cuáles son los enzimas responsables de la producción de su olor y modificar el genoma de la levadura para que lleve a cabo las reacciones metabólicas necesarias para producir esos mismos compuestos químicos. No solo usan los genes de las rosas, sino también del maíz o del jacinto que hacen el mismo trabajo. Esto se debe a que en muchas ocasiones, se han encontrado genes de otra especie pero muy relacionados (con el gen en cuestión de la rosa) que funcionan mejor en levadura y tienen la misma función. 

¿Os suena Chloé? (Me encanta) Pues es un cliente de la compañía francesa Robertet, compañía que se ha asociado con Ginkgo Bioworks para utilizar sus ingredientes naturales en sus fragancias. A pesar de lo que pueda parecer, los expertos de esta compañía están convencidos de que hay un mercado para las fragancias procedentes de hongos. Es cierto que el aroma a rosa se puede reproducir utilizando sustitutos sintéticos creados a partir de la mezcla de 4 ó 5 productos químicos, sin embargo. los perfumistas de la compañía creen que el uso de hongos está a la altura del olfato de grandes expertos capaces de reconocer los perfumes de alta gama. 

Aproximadamente cada mes, Ginkgo envía muestras de las cepas a los perfumistas de Robertet. Ellos las evalúan y mandan el informe a Ginkgo, pidiendo que el aroma sea más fuerte, más débil, que jueguen con las cualidades florales, almizcladas o afrutadas. Una vez que reciben el visto bueno de los perfumistas y han aprobado esas cepas, los científicos de Ginkgo crearán una sola cepa de levadura con todas las modificaciones genéticas que conducen a un único aroma idéntico a rosas. 

[Si seguís leyendo, al final os contaré algo sobre un perfume que creó esta empresa] 

Si pensamos en las ventajas del uso de microorganismos para la creación de aromas, además de la pasta que se ahorrarían en todo el proceso de obtención (recordad lo de recoger las rosas a mano, destilar, transportar...), también serían fragancias consistentes, de mayor calidad y duración, ya que todo se llevaría a cabo en un ambiente controlado.  Además, supone una importante mejora respecto a la gran mayoría de perfumes sintéticos, que son producidos a partir de productos petroquímicos. aquel. Incluso ya tendría nombre Parfum Extinctio.
Por otro lado, en algún momento se podría lograr algo que hoy por hoy es complicado: conseguir aromas que imiten compuestos de flores de difícil obtención, como es el caso de orquídeas de la selva que no se dejan cultivar fuera de su medio. O ir más allá... Están buscando muestras de flores silvestres de la Edad de Hielo que se hayan conservado en el permafrost. Si han sobrevivido fragmentos de ADN, los investigadores podrían desarrollar una cepa de levadura que imitara la fragancia de plantas que están extinguidas. Oler a una planta que no existe en la actualidad. Tiene su aquel.

Aunque hay cientos de compuestos responsables de la fragancia entre las diferentes variedades de rosa, los más comunes y característicos son:
  • Citronelol. También encontrado en velas de citronela. Aporta un olor dulce.
  • Geraniol. Refuerza el aroma de rosas.
  • Nerol. Proporciona el olor a fresco en las rosas.
  • Farnesol. Este compuesto de olor dulce en combinación con los tres anteriores dan rosas su olor característico.
  • Linalol. A menudo se utiliza en productos de limpieza con fragancias florales.
  • Eugenol. También se encuentra en las hojas de laurel y aceite de clavo, tiene un olor picante.
  • Óxido de rosa. Tiene un olor a hierba; refuerza la fragancia inicial a rosas o aporta una nota superior

































[...] 
-  ¿Y a qué huele la levadura?
- A rosas. 



Lo que os quería comentar de Robertet es que es una casa francesa de bastante renombre. Sin embargo, en 2012 creó algo no exento de polémica. Anunciaba la salida de un perfume llamado Prends-moi (Llévame) cuya propiedad era hacer perder peso a la persona que lo usaba. Ya había 6000 mujeres en lista de espera para comprarlo. La compañía avisaba que no era un fraude ni un producto milagro porque estaba basado en investigaciones sobre aromaterapia y neurocosmética (¿esto qué es??). 
Aquí va la explicación científica [sic]: el secreto del perfume se encuentra en la betaphroline, un compuesto que induce la liberación de endorfina-β, asociada al placer,  a través de los queratinocitos (células que representan el 90% de la piel), disminuye el estrés, la ansiedad y elimina las ganas de comer, enviando un mensaje de placer y saciedad al cerebro y ayudando a no caer en la tentación de picotear entre comidas.

Además contiene un complejo adelgazante de cafeína, extractos de carnitina y espirulina, un alga que activa dos enzimas involucradas en el proceso de la quema de grasas.

El perfume salió en versión masculina y femenina, en un formato unisex a un precio aproximado de 40-50 euros. Ni idea del éxito obtenido pero siempre habrá quien afirme que le ha funcionado ¿verdad? ;-)



martes, 24 de febrero de 2015

Dicen que no hablan las plantas...

Hoy se conmemora el 178º aniversario del nacimiento de Rosalía de Castro. Representante destacada del Romanticismo español y del Rexurdimiento gallego, etapa cultural de la historia de Galicia que se desarrolló a lo largo del siglo XIX y que tuvo como característica principal la revitalización de la lengua gallega como vehículo de expresión social y cultural. 

Escribió el poema "Dicen que no hablan las plantas", un canto a la necesidad de sueños e ilusiones, incluyéndolo en su libro "En las orillas del Sar". Publicado en 1884, un año antes de su muerte, es el único que escribió íntegramente en castellano.







Y vosotros diréis ¿Y qué tiene que ver esto con la ciencia? Bueno, pues he aprovechado este poema para rememorar la figura de Rosalía de Castro. [Acabo de descubrir que una de sus hijas se llamaba Amara]. Me gusta la poesía y hasta escribo de vez en cuando, pero además de traerla hoy aquí, quería que me sirviera este poema como nexo de unión a la charla que di en Naukas Bilbao 2014. No he tenido ocasión de ponerla antes y en ella traté un tema apasionante, objeto de bastante escepticismo aún dentro de la propia comunidad científica. Parece que cada día surgen nuevas evidencias que apoyan que las plantas puedan ser inteligentes. La temática es Neurobiología Vegetal. ¿Las plantas pueden sentir? ¿Pueden tomar sus propias decisiones?


Hoy en día, la comunicación entre plantas, por ejemplo, está fuera de toda duda. 






Os dejo una entrevista a Stefano Mancuso, del que hablo en la charla.

Y vosotros ¿Qué pensáis?